UN CUADRO DE ANTON VAN DYCK EN LA COMARCA

Muy cerquita de nuestro pueblo, en concreto en Pedrola, existe un cuadro ni más ni menos que del inigualable Anton van Dyck, uno de los más grandes pintores de la historia. Se trata del cuadro titulado La Virgen con el Niño y Santa Catalina que alberga la iglesia parroquial Nuestra Señora de los Ángeles de Pedrola. El famoso autor flamenco pintó dos cuadros exactamente iguales. Uno se encuentra en el Museo Metropolitano de Nueva York y el otro, de peor calidad, datado entre 1627-1632 y que se consideraba perdido; un buen día fue reconocido en la iglesia de Pedrola por la profesora Mari Carmen Lacarra. Existe también un grabado que reproduce la obra con total fidelidad en el Rijkmuseum de Amsterdam.

En el cuadro aparece la Virgen sentada con el niño Jesús en su regazo, bajo un manzano que inmediatamente evoca al avezado espectador al Pecado Original. Al fondo de la composición hay un rosal que puede que haga alusión a la Virgen como rosa mística. El cuerpo desnudo del niño es el centro de la obra donde se concentra toda la luz del cuadro. A un lado Catalina de Alejandría se inclina reverenciando al niño y a la Virgen, sujetando con ambas manos en el pecho la palma con la que se solía representar a la santa.

No deja de ser insólito, a la par que intrigante, que una pequeña localidad como Pedrola contenga un cuadro de uno de los pintores más famosos e internacionales de la historia. Se me podrá decir que en la comarca hay pinturas de otros grandes pintores como las de Goya en Remolinos y Alagón, un impresionante cuadro de Francisco Bayeu en la misma Pedrola, e incluso bocetos de algunas de las obras más importantes de Goya custodiadas en el palacio de los Duques de Villahermosa de esta localidad. Sin embargo, tanto Goya como Bayeu eran aragoneses y las pinturas de Goya en la comarca corresponden a sus primeros trabajos antes de ser un pintor reconocido.

Por el contrario, Anton van Dyck fue un pintor de Flandes (Países Bajos) que nunca pisó nuestras tierras, cuya vida transcurrió entre Londres, Italia y Flandes. ¿Cómo es posible que uno de sus cuadros fuera a parar a Pedrola?

Porque Pedrola, a pesar de ser una localidad de modestas dimensiones, era el principal feudo de los Duques de Villahermosa. El primero de estos duques, Alfonso de Aragón y Escobar, era hijo bastardo del rey Juan II “el Grande” de Aragón, o lo que es lo mismo, tío de Fernando II el Católico. Por ello, desde un principio los duques de Villahermosa fueron una de las principales familias nobles del reino y de España, poseedores de una gran fortuna. Por aquellos años, el noveno duque de Villahermosa, Carlos de Aragón de Gurrea y Borja, fue durante un tiempo gobernador de los Países Bajos, coincidiendo con la segunda estancia de Van Dyck por estos lares, fecha en la que adquirió la obra, llevándosela consigo a Pedrola.

 

Santiago Navascués Alcay

Lcdo. en Historia por la Univ. de Zaragoza

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