EL SINDICALISMO EN GALLUR

Gallur ha sido un pueblo de larga tradición sindicalista. Ya en el año 1884, poco después de la fundación de la Primera Internacional (1864) y del PSOE (1878), tenemos en nuestro pueblo una Federación local de la Federación de Trabajadores de la Región Española. Se trata de una organización anarquista fundada en el año 1881, que sólo tuvo siete años de vida. Es decir, cuando el movimiento obrero todavía estaba en pañales en nuestro país, Gallur ya tenía una asociación obrerista. Esto significa que Gallur era un pueblo muy avanzado que no encajaba con los típicos clichés que atribuyen al entorno rural una mentalidad conservadora y atrasada.

Entre la disolución de esta organización y el año 1909, hubo en Gallur un paréntesis de tiempo caracterizado por la ausencia de organizaciones obreras. El motivo es que el recién nacido movimiento obrero español todavía no estaba maduro. En Andalucía se perpetraron asesinatos y se incendiaron cosechas y edificios. Puede que fueran criminales que actuaran por su cuenta pero el gobierno y la prensa decían que había una organización secreta detrás, llamada Mano Negra, que relacionaban con la Federación de Trabajadores de la Región Española. Se criminalizó a la Federación y sus miembros se dividieron entre los que condenaban las acciones de la Mano Negra y se desmarcaban de ella, y los que estaban a favor de todas esas acciones violentas. En los años siguientes, en el campo español, se quemaron mieses y trilladoras. Estos movimientos no se plantean cambiar el sistema ni ganar derechos para los trabajadores, simplemente van contra el progreso y la introducción de maquinaria agrícola que deja sin trabajo a los jornaleros. Es algo muy conservador y viejo, sintomático de que al movimiento obrero del país le faltaba madurez. Todo esto hace que en las zonas rurales se vea a esta gente como a unos locos, fanáticos y criminales, cosa que no favorece la aparición de sindicatos en los pueblos.

Salvados estos comienzos difíciles, nos encontramos la aparición en Gallur en el año 1909 del Sindicato Católico San Antonio de Padua. Al año siguiente ya contaba con 152 socios. Según sus propios estatutos tenía intereses religiosos, materiales y económicos, e instructivos. Poco a poco fue entrando en declive y durante la Segunda República ya casi no tenía afiliados.

Hay que esperar hasta finales de la dictadura de Miguel Primo de Rivera, en concreto al año 1929, para que se asiente en Gallur una sección local del Sindicato U.G.T., siempre muy vinculado al PSOE. Sus promotores fueron María Domínguez y su marido, Arturo Romanos. Su sede estaba en la Calle Joaquín Costa, nº3 y en 1934 contaba con 330 afiliados, una cifra nada desdeñable. En 1936, poco antes del estallido de la Guerra Civil, se trasladó su sede a la calle 14 de Abril, nº14. En el año 1932 el Gobierno Civil aprobó los reglamentos de la Alianza de Labradores de España de Gallur, que estaba dentro de la Federación Española de Trabajadores de la Tierra, una rama agrícola del sindicato U.G.T. Desde el principio de la Guerra Civil Gallur cayó en zona sublevada y enseguida se disolvió la agrupación local de la U.G.T. Sus afiliados fueron perseguidos y los bienes del sindicato fueron expropiados. Hasta la Transición no pudo refundarse.

A principios del siglo XX se implantó en nuestro pueblo el Consejo Obrero de Sádaba y Gallur, que formaba parte del Sindicato Nacional de Ferroviarios. Su objetivo era la defensa de los intereses de los trabajadores del famoso Tren de las Cinco Villas. Con las depuraciones del personal ferroviario al inicio de la Guerra Civil, en 1936, el sindicato quedó inoperativo y desmantelado.

El Sindicato Católico San Antonio de Padua fue barrido del mapa por la aparición en el año 1933, durante la Segunda República, de un nuevo sindicato de tintes conservadores, que además ofrecía actividades lúdicas como bailes. Me refiero a la Acción Agraria y Social, que era la rama sindical del partido Acción Agraria Popular, que en mayo de ese mismo año quedó dentro de la Confederación Española de Derechas Autónomas (C.E.D.A.) de Gil Robles. En marzo de 1936 contaba con nada más y nada menos que 359 socios. Tuvo un papel importante en la represión franquista porque, durante la Guerra Civil y los primeros años del franquismo, enviaba al ayuntamiento informaciones que eran usadas para la elaboración de los informes depuratorios de los militantes políticos y sindicales de otras fuerzas. En el año 1940, a instancias del Jefe provincial de F.E.T de las J.O.N.S de Zaragoza, este sindicato se fusionó con la agrupación local de la Central Obrera Nacional Sindicalista, que era el sindicato de la Falange.

Santiago Navascués Alcay

Lcdo. en Historia por la Uni. de Zaragoza

BIBLIOGRAFÍA

  • Blanco Lalinde, L. (1995); Historia de la villa de Gallur, Ayuntamiento de Gallur y Diputación de Zaragoza.

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